.
En las calles los ejércitos caminan y consumen,
trabajan y alimentan a los nuevos
combatientes, el escaparate nos muestra la riqueza,
las bombas cargadas de estúpidas ideas
dominan el mundo, te
dominan, te sodo-
mizan, te esclavizan
y te duermen con pastillas,
pero te venden
gominolas con
coca-cola
que al fin y al cabo
es lo que quiero
yo.
-A mi compañero de trabajo, Fras có
08 noviembre, 2009
19 octubre, 2009
Senticiones y sensamientos
.
El tiempo pasa y comienza el otoño,
algunas hojas verdes rebosantes de vida
se secan y las personas a las que amo
están durmiendo o amando a otros y
me afecta mas de lo que
quisiera.
Pienso constantemente en como aman los perros,
moviendo la cola tan inocentemente
cuando ven aparecer a su amo, sin
importarle a cuantos otros perros acariciaron sus
manos,
impacientes, olisqueando por debajo de la puerta y
arañando el resbaladizo suelo de
gress.
Pienso en la droga, en el vicio,
en las emociones, en los sueños y
creo que todo es lo mismo, algo así
como una enfermedad incurable, como
un triste paseo en silencio cuando se
esta deprimido, como si todo fuera
parte de lo mismo, de una cadena de plata o
un concurso repetitivo de verano, como
cuando se reunen todos para celebrar fin
de año y tu lo haces sin ganas y sabiendo
que nunca las tendrás, que no es el lugar ni
el momento ni las gentes, que nada tiene
la culpa de nada.
Salgo del local, la lluvia me empapa,
los rayos se ven claramente dibujados
en el firmamento y no creo en
nadie,
la lluvia me empapa y yo simplemente
mantengo la sonrisa mientras puedo y
luego me despido y camino,
solo bajo la lluvia con
la mirada perdida, observando vagamente los
rayos bellamente dibujados en el
cielo, breves y constantes destellos que
claman por algo que nadie
comprenderá.
El tiempo pasa y comienza el otoño,
algunas hojas verdes rebosantes de vida
se secan y las personas a las que amo
están durmiendo o amando a otros y
me afecta mas de lo que
quisiera.
Pienso constantemente en como aman los perros,
moviendo la cola tan inocentemente
cuando ven aparecer a su amo, sin
importarle a cuantos otros perros acariciaron sus
manos,
impacientes, olisqueando por debajo de la puerta y
arañando el resbaladizo suelo de
gress.
Pienso en la droga, en el vicio,
en las emociones, en los sueños y
creo que todo es lo mismo, algo así
como una enfermedad incurable, como
un triste paseo en silencio cuando se
esta deprimido, como si todo fuera
parte de lo mismo, de una cadena de plata o
un concurso repetitivo de verano, como
cuando se reunen todos para celebrar fin
de año y tu lo haces sin ganas y sabiendo
que nunca las tendrás, que no es el lugar ni
el momento ni las gentes, que nada tiene
la culpa de nada.
Salgo del local, la lluvia me empapa,
los rayos se ven claramente dibujados
en el firmamento y no creo en
nadie,
la lluvia me empapa y yo simplemente
mantengo la sonrisa mientras puedo y
luego me despido y camino,
solo bajo la lluvia con
la mirada perdida, observando vagamente los
rayos bellamente dibujados en el
cielo, breves y constantes destellos que
claman por algo que nadie
comprenderá.
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Poesia
09 septiembre, 2009
Una vez cada cierto tiempo me entra una especie de
locura de renovación y empiezo a tirar cosas que algún
día guardé consciente o no, algunas por valor sentimental,
la mayoría por simple pereza,
papeles, fotos, objetos, colillas y
demás.
Normálmente voy apilando las cosas en pequeñas montañas de basura,
de vez en cuando levanto alguna de esas montañas y
encuentro algún pantalón que hacía tiempo no
veía o algún cable que no
encontraba y tampoco me sorprende
porque estoy acostumbrado a
hacerlo así pero hay una cosa que me hace pensar
en todo esto, y es el hecho de que nunca
saber exactamente en que momento
esas montañas de cosas pasan a convertirse
en basura, se que algún día las mirare y
no sentiré nada por ellas.
Todo eso de mirar cosas que algún día aprecié
amontonadas me hace sentir algo mal,
como un tanto estúpido o
estafado y me entristece un poco,
así que dejé de mirarlas y me puse a
arreglar el ordenador...
no lo conseguí pero fue bonito
intentarlo.
locura de renovación y empiezo a tirar cosas que algún
día guardé consciente o no, algunas por valor sentimental,
la mayoría por simple pereza,
papeles, fotos, objetos, colillas y
demás.
Normálmente voy apilando las cosas en pequeñas montañas de basura,
de vez en cuando levanto alguna de esas montañas y
encuentro algún pantalón que hacía tiempo no
veía o algún cable que no
encontraba y tampoco me sorprende
porque estoy acostumbrado a
hacerlo así pero hay una cosa que me hace pensar
en todo esto, y es el hecho de que nunca
saber exactamente en que momento
esas montañas de cosas pasan a convertirse
en basura, se que algún día las mirare y
no sentiré nada por ellas.
Todo eso de mirar cosas que algún día aprecié
amontonadas me hace sentir algo mal,
como un tanto estúpido o
estafado y me entristece un poco,
así que dejé de mirarlas y me puse a
arreglar el ordenador...
no lo conseguí pero fue bonito
intentarlo.
27 agosto, 2009
24 agosto, 2009
Proesia nº 674.805
.
Porque me sentía como el animal de compañía
que es abandonao en el arcén de una autovía,
y moviendo la cola todavía sin entender na
comienza a caminar buscando
alguna pista, olisqueando por aquí y por allá
en busca del aroma, en busca de
un camino que no condujese a Roma,
pero que va no huele na que le resulte familiar y
lo abandona y poco a poco
deja de agitar la cola aun sin entender ná,
guardarla entre sus patas traseras y el miedo y las ganas y
pasan los coches a su lao y alguno lo atropellará y el
morirá sin entender porque y a
nadie realmente le importará todo esto,
solo será uno mas de tantos,
de miles, de millones,
solo sera uno mas que no entendía,
y no espero entender porque creo que
ya es tarde para eso, solo espero que
pase mucho tiempo hasta la próxima vez
que me sienta así de bien y que el roce
de los segundos no escalden mis
huevos.
Porque me sentía como el animal de compañía
que es abandonao en el arcén de una autovía,
y moviendo la cola todavía sin entender na
comienza a caminar buscando
alguna pista, olisqueando por aquí y por allá
en busca del aroma, en busca de
un camino que no condujese a Roma,
pero que va no huele na que le resulte familiar y
lo abandona y poco a poco
deja de agitar la cola aun sin entender ná,
guardarla entre sus patas traseras y el miedo y las ganas y
pasan los coches a su lao y alguno lo atropellará y el
morirá sin entender porque y a
nadie realmente le importará todo esto,
solo será uno mas de tantos,
de miles, de millones,
solo sera uno mas que no entendía,
y no espero entender porque creo que
ya es tarde para eso, solo espero que
pase mucho tiempo hasta la próxima vez
que me sienta así de bien y que el roce
de los segundos no escalden mis
huevos.
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Poesia
11 agosto, 2009
Dispositivo no reconocido
.
Era una historia algo triste
la que estaba desencadenando mi vida,
una historia lenta y tediosa,
repetitiva, como atrapada en un bucle
de trampas venenosas,
de esas que te dejan bultitos rojos y
que rascando solo empeoran,
una historia como en tercera persona que veía avanzar
por capítulos con sus monstruos y sus bonus y sus luchas,
pues resulta que el televisor tardaba como 25 minutos
en encenderse, pulsabas el botón y te quedabas ai
mirando la pantalla en negro
esperando ver algo,
tampoco había nada mejor que hacer que
esperar por aquel entonces.
La vida normalmente es extraña,
pasan cosas que no tienen explicación,
de repente el usb del ordenador no
te reconoce la cámara de fotos y
por mucho que lo intentes simplemente te
quedas con las ganas de pasar las fotos y
punto,
por mucho que saques y metas el cable.
Era una historia algo triste
la que estaba desencadenando mi vida,
una historia lenta y tediosa,
repetitiva, como atrapada en un bucle
de trampas venenosas,
de esas que te dejan bultitos rojos y
que rascando solo empeoran,
una historia como en tercera persona que veía avanzar
por capítulos con sus monstruos y sus bonus y sus luchas,
pues resulta que el televisor tardaba como 25 minutos
en encenderse, pulsabas el botón y te quedabas ai
mirando la pantalla en negro
esperando ver algo,
tampoco había nada mejor que hacer que
esperar por aquel entonces.
La vida normalmente es extraña,
pasan cosas que no tienen explicación,
de repente el usb del ordenador no
te reconoce la cámara de fotos y
por mucho que lo intentes simplemente te
quedas con las ganas de pasar las fotos y
punto,
por mucho que saques y metas el cable.
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Cosas que pasan,
Proesia
04 agosto, 2009
.
Giré las llaves y el motor se apagó,
la música desapareció en un instante dejándome
a solas con mi respiración,
metí en una bolsa mis cosas y abrí la puerta
golpeando al coche que estaba junto al mio,
el sonido retumbo en todo el sótano
pero no se escucharon lamentos así
que supuse que todo estaba bien,
cerré el coche y comencé a andar hacia la salida,
salí del edificio y anduve un rato mirando hacia el suelo,
sin prestar el más mínimo interés por el entorno,
solo reaccioné cuando pasé por al lado de
unas plantas acercando la mano y
arrancando unas cuantas pequeñas flores,
llegué a la casapuerta con las hojas
en la mano, las miré y las tiré hacia atrás,
entré en el ascensor y pulsé varios
números entre ellos el mio, mientras
subía le lanzaba desafiantes miradas furtivas a
mi reflejo en el espejo,
cuando llegué sentí algo de pena por tener que
salir de allí. Entré en mi casa y los perros
ladraron, los mandé a callar chistando,
entré en mi habitación y me senté,
me lié un porro,
me acosté sin encendermelo
y me dormí.
Al rato desperté y había muchas cosas
por el suelo, debí tirarlas al entrar pensé,
las miré con desprecio y me senté en una silla
delante de un cuadro que tenia que acabar,
vertí varios colores sobre una improvisada paleta y me
puse el pincel en los labios,
puse música y me recoste hacia atrás en la silla
con mis pensamientos evitando que diera
una sola pincelada,
debo hacer algo pensé y lo único que se me
ocurrió fue escribir
esto.
Giré las llaves y el motor se apagó,
la música desapareció en un instante dejándome
a solas con mi respiración,
metí en una bolsa mis cosas y abrí la puerta
golpeando al coche que estaba junto al mio,
el sonido retumbo en todo el sótano
pero no se escucharon lamentos así
que supuse que todo estaba bien,
cerré el coche y comencé a andar hacia la salida,
salí del edificio y anduve un rato mirando hacia el suelo,
sin prestar el más mínimo interés por el entorno,
solo reaccioné cuando pasé por al lado de
unas plantas acercando la mano y
arrancando unas cuantas pequeñas flores,
llegué a la casapuerta con las hojas
en la mano, las miré y las tiré hacia atrás,
entré en el ascensor y pulsé varios
números entre ellos el mio, mientras
subía le lanzaba desafiantes miradas furtivas a
mi reflejo en el espejo,
cuando llegué sentí algo de pena por tener que
salir de allí. Entré en mi casa y los perros
ladraron, los mandé a callar chistando,
entré en mi habitación y me senté,
me lié un porro,
me acosté sin encendermelo
y me dormí.
Al rato desperté y había muchas cosas
por el suelo, debí tirarlas al entrar pensé,
las miré con desprecio y me senté en una silla
delante de un cuadro que tenia que acabar,
vertí varios colores sobre una improvisada paleta y me
puse el pincel en los labios,
puse música y me recoste hacia atrás en la silla
con mis pensamientos evitando que diera
una sola pincelada,
debo hacer algo pensé y lo único que se me
ocurrió fue escribir
esto.
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Proesia
30 julio, 2009
Proesía
Compré un cupón para ganar varios kilos de
oro,
paso la fecha en la que se celebraba el sorteo
y dos días después vi el boleto y
corriendo fui a buscar el numero ganador
pensando en que había ganado yo, en que no
podía ser de otra manera.
La sonrisa estuvo en mi boca
desde que pensé que había ganado
hasta que descubrí que era la derrota
la que me tocaba saborear un día más,
solo me quedó partirlo en varios trozos
y que el viento hiciese su trabajo y me
prometí que no volvería a confiar en
la suerte, en que no volvería a volcar
mis esperanzas en nada tan aleatorio
como la vida, me
prometí que escaparía y hoy mis lágrimas
me recuerdan que vuelvo a estar donde empe-
ce, amarrado a la esperanza.
oro,
paso la fecha en la que se celebraba el sorteo
y dos días después vi el boleto y
corriendo fui a buscar el numero ganador
pensando en que había ganado yo, en que no
podía ser de otra manera.
La sonrisa estuvo en mi boca
desde que pensé que había ganado
hasta que descubrí que era la derrota
la que me tocaba saborear un día más,
solo me quedó partirlo en varios trozos
y que el viento hiciese su trabajo y me
prometí que no volvería a confiar en
la suerte, en que no volvería a volcar
mis esperanzas en nada tan aleatorio
como la vida, me
prometí que escaparía y hoy mis lágrimas
me recuerdan que vuelvo a estar donde empe-
ce, amarrado a la esperanza.
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Poesia
24 julio, 2009
Quiero decir que
.
debido a los vómitos que me provocan
los habitantes de esta nuestra tierra
pensé en abandonarla y volar
por encima de todos ellos,
observarlos, solo mirar sin tocar,
para no pagar los platos de otros
por las huellas dactilares que se quedan
al presionar,
viajar con los demás animales por encima de
los techos y los humos y los gritos,
de los aburrimientos de las gentes que no necesitan
el mismo aire que yo
para vivir,
emigrar con otras ratas voladoras y demás
seres desdeñables a los que culpar de alguna
desgracia, algún retraso que te preocupe
quizás y no tienes a quien culpar de tu
mierda, mira hacia al mar, el tiene la
culpa, el reflejo de tu sombra difuminado
por las olas y la espuma en la oscuridad
de la noche con algún foco detrás,
con bombillas que se funden y nos dejan
a solas con la vida y la fé,
con caminos que confunden, y me
quisieron reclutar para su ejercito de
sádicos y yo
volaba ya con las ideas coloreadas de otros
tintes, colores ocres,
tonos tenues, tristes,
sucios, para los días en los que me levanto suicida y para
los que me levanto poeta,
mas rápido, mas
tiempo para escupir ideas,
para que no puedas confundirme con el
ladrón en el juicio,
porque no sé lo que tus ojos ven ni
quiero saberlo, ser o no ser y
yo no lo sé ni
quiero saberlo,
ni quiero saberlo,
y juzgame pero
ni quiero saberlo.
debido a los vómitos que me provocan
los habitantes de esta nuestra tierra
pensé en abandonarla y volar
por encima de todos ellos,
observarlos, solo mirar sin tocar,
para no pagar los platos de otros
por las huellas dactilares que se quedan
al presionar,
viajar con los demás animales por encima de
los techos y los humos y los gritos,
de los aburrimientos de las gentes que no necesitan
el mismo aire que yo
para vivir,
emigrar con otras ratas voladoras y demás
seres desdeñables a los que culpar de alguna
desgracia, algún retraso que te preocupe
quizás y no tienes a quien culpar de tu
mierda, mira hacia al mar, el tiene la
culpa, el reflejo de tu sombra difuminado
por las olas y la espuma en la oscuridad
de la noche con algún foco detrás,
con bombillas que se funden y nos dejan
a solas con la vida y la fé,
con caminos que confunden, y me
quisieron reclutar para su ejercito de
sádicos y yo
volaba ya con las ideas coloreadas de otros
tintes, colores ocres,
tonos tenues, tristes,
sucios, para los días en los que me levanto suicida y para
los que me levanto poeta,
mas rápido, mas
tiempo para escupir ideas,
para que no puedas confundirme con el
ladrón en el juicio,
porque no sé lo que tus ojos ven ni
quiero saberlo, ser o no ser y
yo no lo sé ni
quiero saberlo,
ni quiero saberlo,
y juzgame pero
ni quiero saberlo.
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Pintura moiseliana,
Poesia
21 julio, 2009
opio buk
.
Nos duele la idea que tenemos de las cosas,
luego cuando pasan no son tan
graves como las ideas que tenemos de las cosas,
y yo soy de los que dice que no te fíes
ni de tu sombra,
porque sé como funcionan las cosas,
sé lo que las mueve a la mayoría de las personas,
sé que quieren,
sé que quieren algo,
y que mejor cuando no se comparten intereses que
despedirse sin decir nada,
intentar escapar de la maraña de
vicios y traumas, olvidarse de por qué
lado sale el sol por las mañanas,
del olor ese dulce que emanas por tus poros,
de la tristeza que lo envuelve todo,
de purificar el altar,
de cambiarle el nombre al centro
de gravedad cuando la herida esta curada,
no quiero tener que elegir,
solo coleccionar poemas, cuadros y miradas,
almacenarlo todo en cajas y guardarlo todo al
fondo, lejos de las manos sucias, conservarlo puro,
sin manchas ni mierdas ajenas, lejos de la
normativa vigente y de la locura.
Nos duele la idea que tenemos de las cosas,
luego cuando pasan no son tan
graves como las ideas que tenemos de las cosas,
y yo soy de los que dice que no te fíes
ni de tu sombra,
porque sé como funcionan las cosas,
sé lo que las mueve a la mayoría de las personas,
sé que quieren,
sé que quieren algo,
y que mejor cuando no se comparten intereses que
despedirse sin decir nada,
intentar escapar de la maraña de
vicios y traumas, olvidarse de por qué
lado sale el sol por las mañanas,
del olor ese dulce que emanas por tus poros,
de la tristeza que lo envuelve todo,
de purificar el altar,
de cambiarle el nombre al centro
de gravedad cuando la herida esta curada,
no quiero tener que elegir,
solo coleccionar poemas, cuadros y miradas,
almacenarlo todo en cajas y guardarlo todo al
fondo, lejos de las manos sucias, conservarlo puro,
sin manchas ni mierdas ajenas, lejos de la
normativa vigente y de la locura.
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Poesia
¿?
.
Mi felicidad estaba ahogada aunque
alguna razón para existir seguía con vida flotando
a la deriva y
el resto de los humanos no merecían la pena
y solo escupían desde el borde a mis sueños,
yo era el único en el que podía confiar,
los demás tenían siempre algún interés oculto en sus frases,
en sus sonrisas, yo necesitaba vomitar al oler la basura,
los buenos pagaban por lo que los malos hacían,
cansado de santos y de putas,
de ver maldad donde los demás veían
belleza o arte o risas,
yo intentaba ser transparente pero se esforzaban
para que desistiera,
que jugara mejor con sus reglas,
querían que perdiera y lo
hice,
o eso espero,
que algunos piensen que estoy muerto,
es mucho mejor así porque
nunca nos entenderemos.



Mi felicidad estaba ahogada aunque
alguna razón para existir seguía con vida flotando
a la deriva y
el resto de los humanos no merecían la pena
y solo escupían desde el borde a mis sueños,
yo era el único en el que podía confiar,
los demás tenían siempre algún interés oculto en sus frases,
en sus sonrisas, yo necesitaba vomitar al oler la basura,
los buenos pagaban por lo que los malos hacían,
cansado de santos y de putas,
de ver maldad donde los demás veían
belleza o arte o risas,
yo intentaba ser transparente pero se esforzaban
para que desistiera,
que jugara mejor con sus reglas,
querían que perdiera y lo
hice,
o eso espero,
que algunos piensen que estoy muerto,
es mucho mejor así porque
nunca nos entenderemos.


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Pintura moiseliana,
Proesia
26 junio, 2009
El dolor tempo-rizado.
.
Me siento en mi silla y espero
que no suene el teléfono pensando
en escribir algo para
pasar el tiempo,
mientras el hierro se oxida con
el roce del viento y la
mayor parte de sentimientos se
archivan en
el pasado o se
eliminan, mientras
los niños malos pegan balonazos a los
pájaros que no pueden volar o que fallaron.
Mientras mi dedo corazón izquierdo era tatuado
la vida continuaba afuera y el sol
calentaba mi cerebro y el océano
seguía siendo igual de azul o igual de verde o igual de
negro que siempre y los extraños continuaban
siendo extraños,
y no se cuando me iré pero
todo es tan simple como que cuando me vaya lo haré con
una rosa en
la mano.
Me siento en mi silla y espero
que no suene el teléfono pensando
en escribir algo para
pasar el tiempo,
mientras el hierro se oxida con
el roce del viento y la
mayor parte de sentimientos se
archivan en
el pasado o se
eliminan, mientras
los niños malos pegan balonazos a los
pájaros que no pueden volar o que fallaron.
Mientras mi dedo corazón izquierdo era tatuado
la vida continuaba afuera y el sol
calentaba mi cerebro y el océano
seguía siendo igual de azul o igual de verde o igual de
negro que siempre y los extraños continuaban
siendo extraños,
y no se cuando me iré pero
todo es tan simple como que cuando me vaya lo haré con
una rosa en
la mano.
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Poesia
22 junio, 2009
- Matajipi's Cocktail -
.
El deseo frustrado, el silencio, algún ruido constante,
algo de música,
algo de droga,
algo de cariño guardado,
malos recuerdos, buenos momentos,
experiencia, experimento,
desengaños, autoengaños, mentiras y
verdades y a
medias, casi
todo sale
bien también a
veces.
El deseo frustrado, el silencio, algún ruido constante,
algo de música,
algo de droga,
algo de cariño guardado,
malos recuerdos, buenos momentos,
experiencia, experimento,
desengaños, autoengaños, mentiras y
verdades y a
medias, casi
todo sale
bien también a
veces.
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Poesia
19 junio, 2009
Era un día caluroso
.
mi familia se junto con otras familias para
celebrar algo, una boda, un bautizo, no recu-
erdo, no me importaba,
yo tendría unos 14 años
y aún me seguía viendo forzado a asistir a aquellas
estúpidas celebraciones, pero nunca había asistido a una
matanza,
para mi no era más que cuando en el colegio me
llevaban a la iglesia a rezar,
en mi cabeza no podían entrar más dogmas que las que
mi enfermedad espiritual creaba y
a desgana asistía a toda esa mierda.
Los mayores hablaban y los pequeños nos
bañábamos en la piscina,
al poco sacaron al animal
de unos 300 kilos de los cuatro metros cuadrados que
fueron su casa durante cinco o seis años,
mientras dos hombres lo agarraban otro lo apuñalaba
en el cuello en repetidas ocasiones y movía el cuchillo
arriba y abajo para profundizar,
era todo muy sencillo
y yo en silencio lo miraba,
mi alma empezó a sentirse mal
mientras el cerdo se desangraba y todos
reían y hablaban y los niños no dejaron
de jugar y
yo en silencio lo miraba y solo pregunté a los 15 minutos
que si era normal que todavía el cerdo chillase con la
misma intensidad, que porque no lo mataban,
alguien me explicó que si no lo desangraban la
sangre se coagulaba o algo así,
la sangre la recogían en un barreño y el animal
chillaba y yo en silencio lo miraba todo
mientras no podía hacer nada más
que sentirme diferente,
a los pocos días en la iglesia del colegio
tocaba confesión y aunque ya había
erradicado de mi mente toda creencia
extraña me introduje en el habitáculo
y dije:
Padre, vi a un animal sufrir y no hice nada,
le expliqué lo que pasó y me contestó que
no pasaba nada
que no debía rezar
que su dios
me perdonaba.
Pues yo aún hoy
me sigo sintiendo mal
aunque mi dios también me perdone
sin tener que rezar
ni nada la similitud y el asco que me dan
los humanos tras cada una de sus acciones.
mi familia se junto con otras familias para
celebrar algo, una boda, un bautizo, no recu-
erdo, no me importaba,
yo tendría unos 14 años
y aún me seguía viendo forzado a asistir a aquellas
estúpidas celebraciones, pero nunca había asistido a una
matanza,
para mi no era más que cuando en el colegio me
llevaban a la iglesia a rezar,
en mi cabeza no podían entrar más dogmas que las que
mi enfermedad espiritual creaba y
a desgana asistía a toda esa mierda.
Los mayores hablaban y los pequeños nos
bañábamos en la piscina,
al poco sacaron al animal
de unos 300 kilos de los cuatro metros cuadrados que
fueron su casa durante cinco o seis años,
mientras dos hombres lo agarraban otro lo apuñalaba
en el cuello en repetidas ocasiones y movía el cuchillo
arriba y abajo para profundizar,
era todo muy sencillo
y yo en silencio lo miraba,
mi alma empezó a sentirse mal
mientras el cerdo se desangraba y todos
reían y hablaban y los niños no dejaron
de jugar y
yo en silencio lo miraba y solo pregunté a los 15 minutos
que si era normal que todavía el cerdo chillase con la
misma intensidad, que porque no lo mataban,
alguien me explicó que si no lo desangraban la
sangre se coagulaba o algo así,
la sangre la recogían en un barreño y el animal
chillaba y yo en silencio lo miraba todo
mientras no podía hacer nada más
que sentirme diferente,
a los pocos días en la iglesia del colegio
tocaba confesión y aunque ya había
erradicado de mi mente toda creencia
extraña me introduje en el habitáculo
y dije:
Padre, vi a un animal sufrir y no hice nada,
le expliqué lo que pasó y me contestó que
no pasaba nada
que no debía rezar
que su dios
me perdonaba.
Pues yo aún hoy
me sigo sintiendo mal
aunque mi dios también me perdone
sin tener que rezar
ni nada la similitud y el asco que me dan
los humanos tras cada una de sus acciones.
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12 junio, 2009
Abandoné lo que pude
.
No me gustaba el colegio y lo dejé,
no me gustaba el karate y lo dejé,
no me gustaba el fútbol y lo dejé,
no me gustaba el trabajo y lo dejé,
no me gustaba el tabaco y lo dejaré,
no me entretenían las consolas
ni los juegos ni las personas ni sus cuentos,
ni el alcohol hacía ya casi efecto,
las drogas eran malas,
las plantas tardaban en florecer,
los coches viajaban con sus dueños dentro,
los policías no eran buenos,
ni los médicos, ni los profesores, ni los músicos,
ni siquiera los buenos eran buenos,
y yo me quedo dormido con el bolígrafo en la mano,
al poco despierto y todo el dolor
sigue conmigo,
mejor me acuesto.
No me gustaba el colegio y lo dejé,
no me gustaba el karate y lo dejé,
no me gustaba el fútbol y lo dejé,
no me gustaba el trabajo y lo dejé,
no me gustaba el tabaco y lo dejaré,
no me entretenían las consolas
ni los juegos ni las personas ni sus cuentos,
ni el alcohol hacía ya casi efecto,
las drogas eran malas,
las plantas tardaban en florecer,
los coches viajaban con sus dueños dentro,
los policías no eran buenos,
ni los médicos, ni los profesores, ni los músicos,
ni siquiera los buenos eran buenos,
y yo me quedo dormido con el bolígrafo en la mano,
al poco despierto y todo el dolor
sigue conmigo,
mejor me acuesto.
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08 junio, 2009
Ambroesía
.
Tuvimos que ponerle un nombre y escogimos
poesía,
tuvimos que comer y beber y recargar el móvil
para poder llamar a nadie y
se nos fue el dinero hablando con un contestador que
automáticamente nos respondía tonterías,
saltó encima nuestra y aplastó
lo poco que brotaba de vida,
no le gustaba y terminaba
con dos tazas vacías de lo que le daba
en la mesilla
de noche,
de día pasaba el tiempo y yo
sólo hacía que entristecer
si no la veía,
maldita agonía que me separa en
medios gramos las pequeñas
dosis de alegría,
tengo la necesidad de ser sincero
aunque sea solo un momento aunque sea
solo un día,
aunque solo sea conmigo mismo,
tranquilizarme,
dormir sin miedo al sueño dulce que se torna
amargo, sin ese continuo deseo en la mente,
mierdas, pesadillas,
como lloran los bebes
que no conocerán la comida,
incompleto como un yonki sin ruina,
sin dormir en muchas noches y algunos días,
no se terminaba de hacer el filete
y en la sartén se quedó crudo, inerte, sin vida,
a las semanas con gusanos no sabía
tan bien pero sirvió para mantenerme
en pie por un momento más mientras
buscábamos un bonito nombre
y lo llamamos
poesía.
Tuvimos que ponerle un nombre y escogimos
poesía,
tuvimos que comer y beber y recargar el móvil
para poder llamar a nadie y
se nos fue el dinero hablando con un contestador que
automáticamente nos respondía tonterías,
saltó encima nuestra y aplastó
lo poco que brotaba de vida,
no le gustaba y terminaba
con dos tazas vacías de lo que le daba
en la mesilla
de noche,
de día pasaba el tiempo y yo
sólo hacía que entristecer
si no la veía,
maldita agonía que me separa en
medios gramos las pequeñas
dosis de alegría,
tengo la necesidad de ser sincero
aunque sea solo un momento aunque sea
solo un día,
aunque solo sea conmigo mismo,
tranquilizarme,
dormir sin miedo al sueño dulce que se torna
amargo, sin ese continuo deseo en la mente,
mierdas, pesadillas,
como lloran los bebes
que no conocerán la comida,
incompleto como un yonki sin ruina,
sin dormir en muchas noches y algunos días,
no se terminaba de hacer el filete
y en la sartén se quedó crudo, inerte, sin vida,
a las semanas con gusanos no sabía
tan bien pero sirvió para mantenerme
en pie por un momento más mientras
buscábamos un bonito nombre
y lo llamamos
poesía.
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Poesia
03 junio, 2009
oda - abichuelas sin cenicero 2
.
Con tantas cosas que decir y con tan
pocas ganas, y la verdad que por mi
como si no vuelvo a escribir nada,
o a pintar nada, o a decir nada,
y que más dá?
si a mi en realidad no me importó nunca
la conversación,
en el fondo,
yo solo quería tocarte
las palmas y verte
bailar, no sé,
no aspiré tampoco nunca a nada más que
a no sufrir demasiado y me salio mal
la jugada,
cuando fumaba dejé de intentar no toser
después de dar una profunda calada,
lo único que me calma
es saber que pocos dejarán
un recuerdo tan bonito
como el mio
allá donde vayan,
porque claro los sentimientos quieras o no son
los que mandan y lo entiendo y
espero que lo entiendas sin tener
que firmar con un puto nombre
nada,
que cuando lo leas ya será
tarde seguro,
quizás no,
probable
que cuando lo escriba
también lo sea,
da igual,
cuídate,
seas quien seas.
Con tantas cosas que decir y con tan
pocas ganas, y la verdad que por mi
como si no vuelvo a escribir nada,
o a pintar nada, o a decir nada,
y que más dá?
si a mi en realidad no me importó nunca
la conversación,
en el fondo,
yo solo quería tocarte
las palmas y verte
bailar, no sé,
no aspiré tampoco nunca a nada más que
a no sufrir demasiado y me salio mal
la jugada,
cuando fumaba dejé de intentar no toser
después de dar una profunda calada,
lo único que me calma
es saber que pocos dejarán
un recuerdo tan bonito
como el mio
allá donde vayan,
porque claro los sentimientos quieras o no son
los que mandan y lo entiendo y
espero que lo entiendas sin tener
que firmar con un puto nombre
nada,
que cuando lo leas ya será
tarde seguro,
quizás no,
probable
que cuando lo escriba
también lo sea,
da igual,
cuídate,
seas quien seas.
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Poesia
01 junio, 2009
23 mayo, 2009
Lo fundamental es la mentira
Filosofía, principios,
honor,
lucha,
mentiras,
en que se basa una vida? mi vida?
tu vida?
su vida?
Cual es la base de todo, cual es el fin,
no quiero estar rodeado aquí de todo este esperma
esperando a salir sin saber en el boquete
al que van a caer a morir,
no quiero más nada,
no sé, es duro,
el suelo,
como un gotero que inyecta
gota a gota en mi el veneno y me
pudre poco a poco el alma,
no puedo pensar
me queda lejos todo,
los caminos los veo largos,
el horizonte se me cierra se me acaban
los buenos propósitos,
las buenas ideas llegan pero sin gasolina
el coche no arranca
y no me quedan pastillitas que quemar,
ni ganas de buscar otra manera de llegar
al súmmum,
el arte no es mas que otra desgracia,
de que vale nada?
joder,
me cuesta ya hasta poner buena cara,
todo el día ciego borracho de mierda
hasta que el cuerpo aguante,
pensando que con el tiempo de ti en
mi mente no quedarán mas que miradas, como
si con no pensar en algo solo
se esfumara,
no,
me lo tengo que fumar para que fluya el agua,
el río se seca, se mueren los arboles, los bichos
dejan de cantar entre semana,
las castañas lloran conmigo,
las rubias, las peras, las zorras,
descanso en un jardín
con una sola rosa,
espero a que se seque
lloro un rato
y siembro otra.
honor,
lucha,
mentiras,
en que se basa una vida? mi vida?
tu vida?
su vida?
Cual es la base de todo, cual es el fin,
no quiero estar rodeado aquí de todo este esperma
esperando a salir sin saber en el boquete
al que van a caer a morir,
no quiero más nada,
no sé, es duro,
el suelo,
como un gotero que inyecta
gota a gota en mi el veneno y me
pudre poco a poco el alma,
no puedo pensar
me queda lejos todo,
los caminos los veo largos,
el horizonte se me cierra se me acaban
los buenos propósitos,
las buenas ideas llegan pero sin gasolina
el coche no arranca
y no me quedan pastillitas que quemar,
ni ganas de buscar otra manera de llegar
al súmmum,
el arte no es mas que otra desgracia,
de que vale nada?
joder,
me cuesta ya hasta poner buena cara,
todo el día ciego borracho de mierda
hasta que el cuerpo aguante,
pensando que con el tiempo de ti en
mi mente no quedarán mas que miradas, como
si con no pensar en algo solo
se esfumara,
no,
me lo tengo que fumar para que fluya el agua,
el río se seca, se mueren los arboles, los bichos
dejan de cantar entre semana,
las castañas lloran conmigo,
las rubias, las peras, las zorras,
descanso en un jardín
con una sola rosa,
espero a que se seque
lloro un rato
y siembro otra.
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Proesia
08 mayo, 2009
Tikitiki tiki ta
Enciendo la tele,
me calientan el oido con odio y digo
vaya puta mierda y
la apago,
vago descorazonado por un rato
hasta que algo me hace pensar
en verde
y me lo fumo y pienso
vaya puta,
mierda,
y lo apago.
me calientan el oido con odio y digo
vaya puta mierda y
la apago,
vago descorazonado por un rato
hasta que algo me hace pensar
en verde
y me lo fumo y pienso
vaya puta,
mierda,
y lo apago.
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Poesia
07 mayo, 2009
Proesía No13
Voy andando chocando con las cosas,
con las esquinas, con los bares,
ando arriesgando mi integridad como el que
desactiva bombas nucleares,
cruzo sin saludar la carretera,
entro sin mirar en la habitación,
enciendo el porro y algunos pelos
se deshacen serpenteantes hacia dentro,
las semanas pasan, los meses pasan,
pasan la modas,
los años,
las motos,
las fiestas,
las penas,
las vidas pasan corriendo alrededor mía y me
desorientan, todos con sus martillitos clavando
correas y cinturones de pellejo de mono,
las vidas pasan corriendo por mi lado y
me desorientan, y ya no se que dirección
era la buena,
mareado giro y giro y fumo y descanso sentado
en el suelo,
con la gente alrededor saltando y gritando,
con la gente alrededor matándose,
mientras el veneno sigue expandiéndose
por mis capilares mas pequeños,
mientras intento escapar de lo invisible
caminando en silencio por las calles,
absorbido por los detalles que
marcan las diferencias,
mientras exhalo bocanadas de humo con
aparente indiferencia,
veo una silla y me siento a esperar no se qué,
veo una cola y me uno a esperar
no sé a qué,
a que pase el tiempo quizás,
como si dependiera solo de que pasara el tiempo,
como si bastara solo con desear,
como si solo fuera suficiente tener ganas de luchar
para ganar.
con las esquinas, con los bares,
ando arriesgando mi integridad como el que
desactiva bombas nucleares,
cruzo sin saludar la carretera,
entro sin mirar en la habitación,
enciendo el porro y algunos pelos
se deshacen serpenteantes hacia dentro,
las semanas pasan, los meses pasan,
pasan la modas,
los años,
las motos,
las fiestas,
las penas,
las vidas pasan corriendo alrededor mía y me
desorientan, todos con sus martillitos clavando
correas y cinturones de pellejo de mono,
las vidas pasan corriendo por mi lado y
me desorientan, y ya no se que dirección
era la buena,
mareado giro y giro y fumo y descanso sentado
en el suelo,
con la gente alrededor saltando y gritando,
con la gente alrededor matándose,
mientras el veneno sigue expandiéndose
por mis capilares mas pequeños,
mientras intento escapar de lo invisible
caminando en silencio por las calles,
absorbido por los detalles que
marcan las diferencias,
mientras exhalo bocanadas de humo con
aparente indiferencia,
veo una silla y me siento a esperar no se qué,
veo una cola y me uno a esperar
no sé a qué,
a que pase el tiempo quizás,
como si dependiera solo de que pasara el tiempo,
como si bastara solo con desear,
como si solo fuera suficiente tener ganas de luchar
para ganar.
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