Voy andando chocando con las cosas,
con las esquinas, con los bares,
ando arriesgando mi integridad como el que
desactiva bombas nucleares,
cruzo sin saludar la carretera,
entro sin mirar en la habitación,
enciendo el porro y algunos pelos
se deshacen serpenteantes hacia dentro,
las semanas pasan, los meses pasan,
pasan la modas,
los años,
las motos,
las fiestas,
las penas,
las vidas pasan corriendo alrededor mía y me
desorientan, todos con sus martillitos clavando
correas y cinturones de pellejo de mono,
las vidas pasan corriendo por mi lado y
me desorientan, y ya no se que dirección
era la buena,
mareado giro y giro y fumo y descanso sentado
en el suelo,
con la gente alrededor saltando y gritando,
con la gente alrededor matándose,
mientras el veneno sigue expandiéndose
por mis capilares mas pequeños,
mientras intento escapar de lo invisible
caminando en silencio por las calles,
absorbido por los detalles que
marcan las diferencias,
mientras exhalo bocanadas de humo con
aparente indiferencia,
veo una silla y me siento a esperar no se qué,
veo una cola y me uno a esperar
no sé a qué,
a que pase el tiempo quizás,
como si dependiera solo de que pasara el tiempo,
como si bastara solo con desear,
como si solo fuera suficiente tener ganas de luchar
para ganar.
07 mayo, 2009
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