11 agosto, 2009

Dispositivo no reconocido

.
Era una historia algo triste

la que estaba desencadenando mi vida,

una historia lenta y tediosa,

repetitiva, como atrapada en un bucle

de trampas venenosas,

de esas que te dejan bultitos rojos y

que rascando solo empeoran,

una historia como en tercera persona que veía avanzar

por capítulos con sus monstruos y sus bonus y sus luchas,

pues resulta que el televisor tardaba como 25 minutos

en encenderse, pulsabas el botón y te quedabas ai

mirando la pantalla en negro

esperando ver algo,

tampoco había nada mejor que hacer que

esperar por aquel entonces.


La vida normalmente es extraña,

pasan cosas que no tienen explicación,

de repente el usb del ordenador no

te reconoce la cámara de fotos y

por mucho que lo intentes simplemente te

quedas con las ganas de pasar las fotos y

punto,

por mucho que saques y metas el cable.

1 comentarios:

Deprisa dijo...

La tecnología está para hacernos la vida más fácil, pero a veces nos da verdaderos dolores de cabeza.