09 septiembre, 2009

Una vez cada cierto tiempo me entra una especie de

locura de renovación y empiezo a tirar cosas que algún

día guardé consciente o no, algunas por valor sentimental,

la mayoría por simple pereza,

papeles, fotos, objetos, colillas y

demás.

Normálmente voy apilando las cosas en pequeñas montañas de basura,

de vez en cuando levanto alguna de esas montañas y

encuentro algún pantalón que hacía tiempo no

veía o algún cable que no

encontraba y tampoco me sorprende

porque estoy acostumbrado a

hacerlo así pero hay una cosa que me hace pensar

en todo esto, y es el hecho de que nunca

saber exactamente en que momento

esas montañas de cosas pasan a convertirse

en basura, se que algún día las mirare y

no sentiré nada por ellas.



Todo eso de mirar cosas que algún día aprecié

amontonadas me hace sentir algo mal,

como un tanto estúpido o

estafado y me entristece un poco,

así que dejé de mirarlas y me puse a

arreglar el ordenador...

no lo conseguí pero fue bonito

intentarlo.




2 comentarios:

Wilde dijo...

Si necestitase un objeto para acordarme, significaria que podría olvidarme. Entonces no debe ser muy importante ... (o si, 2+2=5)

Deprisa dijo...

Cada objeto tiene el valor que tú le des, lo que ayer fuera oro hoy se puede convertir en basura. Y no hay culpables. Es la simple consecuencia de que el tiempo fluye y las personas cambiamos.